jueves, 15 de octubre de 2009

¿Y usted de dónde vino?

Algunos creen que usted vino del honorífico árabe ‘usta:dh.

Pero no, es una contracción de vuestra merced. Incluso hay formas de transición anteriores tales como: vuasted, vuesarced, voarced y otras análogas tales como: usía (vuestra señoría) y ucencia (vuestra excelencia).

También en portugués sucedió algo similar con la transformación iniciada en vossa mercê, que pasó por vosmecê y terminó en você.

Finalmente usted, tal como es ahora, apareció unos 130 años después de que los moros fueron expulsados de España.

¿Usted sabía eso?

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lunes, 12 de octubre de 2009

Nos descubrieron... ¡Por fin nos descubrieron...!

Después de 72 días de navegación, el 12 de octubre de 1492 el marinero Rodrigo de Triana divisó Tierra. Este acontecimiento cambió la concepción que se tenía del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: la unión de dos mundos.

En el siglo XIX, al celebrarse el cuarto centenario del descubrimiento, un real decreto firmado en el monasterio de la Rábida el 12 de octubre de 1892 (bajo la regencia de doña María Cristina de Habsburgo) expresaba el claro propósito de instituir como fiesta nacional el aniversario del día en que las carabelas de Colón llegaron a las Indias. Pero el establecimiento definitivo se daría más tarde.

Durante la Primera Guerra Mundial las relaciones hispano-argentinas no estuvieron exentas de la conocida "política de gestos" y agasajos mutuos. Dentro de esta política puede ser considerada la promulgación por parte del gobierno argentino (a cargo del presidente Hipólito Yrigoyen en su primera presidencia) del decreto del 4 de octubre de 1917. Este decreto instituyó el 12 de octubre como "Día de la Raza" y declaró ese día como "Fiesta Nacional". Logró además la adhesión de casi todas las naciones americanas, incluyendo Estados Unidos.

Fuente: Ministerio de Educación de la Nación

http://www.me.gov.ar/efeme/index.html?mes=10&dia=12

domingo, 11 de octubre de 2009

viernes, 9 de octubre de 2009

Lo que estoy leyendo

Luego de bastante tiempo finalmente pude terminar de leer “¿Existe la suerte?” de Nassim Taleb.

Como había adelantado en mi entrada anterior sobre este libro (http://maurito66.blogspot.com/2009/07/lo-que-estoy-leyendo_25.html), el autor es bastante complicado para hacerse entender. Escribe unas pocas líneas o palabras sobre algún asunto y se supone que uno debe entender completamente de qué está hablando. Para él seguramente debe estar claro porque lo tiene dentro de su cabeza, pero para el resto de la humanidad no.

El libro no es malo, pero no será uno de mis preferidos, eso lo puedo afirmar con seguridad. Contiene algunos capítulos bastante interesantes sobre lo que un “inversionista” debería esperar cuando “apuesta” en la Bolsa de Comercio. No es un manual de cómo hacer dinero, sino más bien una explicación de que si se gana, es por azar. De todos modos da algunos tips que no viene mal conocer acerca del tema.

Mi veredicto final: recomendable pero a medias. El tema es interesante pero el autor no sabe escribir. Vale la pena leerlo por lo que se aprende, pero hay que aguantarse lo que dice a medias. No digan que no les avisé.

Aunque sigo con un ritmo de lectura diaria bastante pobre, comencé con el libro que tenía en la lista de espera: “Gödel para todos”, dedicado exclusivamente a explicar el origen, el concepto, la demostración y las consecuencias del Teorema de Incompletitud de Gödel. Matemática pura. Peor aún, lógica pura.

El Teorema de Incompletitud de Gödel trata de la verdad en matemáticas y de la parte de verdad que puede ser comprobada a partir de axiomas, en esos fragmentos de texto de líneas sucesivas encadenadas por pasos lógicos que los matemáticos llaman demostración.

Sólo por si alguien tiene curiosidad de cómo “suena” el teorema les dejo aquí una de sus versiones:

“Todo sistema axiomático consistente y recursivo para la aritmética tiene enunciados indecidibles*. En particular, si los axiomas del sistema son verdaderos, puede exhibirse un enunciado verdadero y no demostrable dentro del sistema”.

*Un enunciado es indecidible si no puede ser demostrado ni refutado.

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sábado, 3 de octubre de 2009

Las ventanas del delito

Transcribo aquí una muy interesante nota publicada el día 2 de octubre de 2009 en el diario digital Infobae.com

¿Qué es la teoría de las ventanas rotas?

Es un experimento que llevó a cabo un psicólogo de la Universidad de Stamford, Philip Zimbardo, en 1969. La prueba consistió en dejar un auto en la calle sin las patentes y con las puertas abiertas, y esperar a ver qué ocurría

Zimbardo abandonó un coche en las descuidadas calles del Bronx de Nueva York, con las placas de matrícula arrancadas y las puertas abiertas y esperó a ver que sucedía. Pasaron tan solo diez minutos y comenzaron a robar sus componentes, mientras que tres días más tarde no quedaba nada que tenga valor. Luego de esto, lo que quedaba del vehículo empezó a ser destrozado, explica el economista español Antonio Argandoña en una columna de opinión publicada hace pocos años en el diario El País. La segunda parte del experimento consistió en dejar un vehículo en condiciones parecidas en un barrio rico de Palo Alto, en California. Allí no pasó nada y el auto estuvo intacto durante una semana. Zimbardo decidió hacer algunos pequeños destrozos al vehículo y eso fue la "señal" para que los honrados vecinos californianos hagan lo mismo que los del Bronx: comenzaron a saquearlo. Argandoña explica que este experimento dio paso a la teoría de las "ventanas rotas", elaborada por James Wilson y George Kelling: si la ventana de un edificio aparece rota, y no es arreglada con premura, no pasará mucho tiempo para que el resto de los cristales corran la misma suerte. ¿Cuál sería la explicación? Porque seguramente es divertido romper cristales, pero principalmente porque la primera ventana rota deja un mensaje: "aquí no hay nadie que cuide de esto". El ejemplo puede trasladarse a las pintadas en las paredes, ya que es muy común que cuando un grafiti permanece mucho tiempo, inmediatamente la pared se ve "decorada" con muchos más. Igual sucede con la limpieza en las calles y el cuidado de los jardines. "El mensaje es claro: una vez que se empiezan a desobedecer las normas que mantienen el orden en una comunidad, tanto el orden como la comunidad empiezan a deteriorarse, a menudo a una velocidad sorprendente. Las conductas incivilizadas se contagian", da cuenta Argandoña, profesor de Economía del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa. El español cita el trabajo de Wilson y Kelling: "Muchos ciudadanos pensarán que el crimen, sobre todo el crimen violento, se multiplica, y consiguientemente modificarán su conducta. Usarán las calles con menos frecuencia y, cuando lo hagan, se mantendrán alejados de los otros, moviéndose rápidamente, sin mirarles ni hablarles. No querrán implicarse con ellos. Para algunos, esa atomización creciente no será relevante, pero lo será para otros, que obtienen satisfacciones de esa relación con los demás. Para ellos, el barrio dejará de existir, excepto en lo que se refiere a algunos amigos fiables con los que estarán dispuestos a reunirse". Según Argandoña, el análisis es factible de ser llevado a muchas otras facetas de la vida social o el ámbito empresarial. El descuido de normas éticas o irregularidades menores llevarán inevitablemente a un efecto en cadena casi irreversible. El camino para no caer en estas prácticas sería recuperar "las conductas cívicas y morales en la familia, en la empresa, en el club deportivo, en la ciudad, en los medios de comunicación, etcétera". Argandoña cierra su columna con citas de Kant ("Actúa siempre de modo que tu conducta pueda ser considerada una regla universal") y Aristóteles ("Esas conductas nos empeoran a nosotros mismos como personas") y deja un mensaje para reflexionar: "Si no quieres ser mentiroso, no digas la primera mentira, porque... la próxima vez será más fácil".

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jueves, 1 de octubre de 2009

Lo que se viene… (IV)

En realidad… ¡lo que se vino!

Luego de varios días de deliberaciones con la almohada y de la correspondiente investigación de mercado previa, hace unas semanas tomé la decisión e hice la reserva.

Como no es nacional, sino importado y el vendedor tampoco tenía ninguno disponible, tuve que esperar varios días.

La espera es desgastante… y se hace interminable. Uno quiere estrenarlo lo antes posible y dejar de usar el que tiene que de a poco de va desarmando. Paciencia hay que demostrar… no hay opción.

bulldog_tutuPero como todo, en algún momento se termina. Y ese día llegó y lo fui a retirar. Y lo que me traje...

¡Es el mejor tutú!

¡Y es nuevo!

Pero no es este de la derecha, claro que no… sino el de abajo… otra clase de tutú.

Este no sirve para bailar y no lo podés lavar en el lavarropas… pero sirve para ir a todos lados…

Como imaginarán estoy más contento que perro con dos colas ¡y no es para menos! ¡Es “aaaarrrrmoso!

¡Cómo anda! ¡Y cómo suena el estéreo! Y lo que es mejor... ¡me siento de 25 años menos!

Ustedes disfruten un poco mirándolo… yo me voy a dar una vuelta en él…

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