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sábado, 26 de mayo de 2012

Otra de negros

Según dicen “no hay dos sin tres”. Y MIB (Men in Black) no es la excepción, así que esta semana se estrenó la tercera parte de esta saga.

Es entretenida y está colmada de efectos especiales.

Es muy divertida… el guión está hecho con humor y decenas de gags. La disfruté y me reí mucho.

A modo de ejemplo:

El agente J (Will Smith) toca a la puerta de un departamento. Atiende una mujer con su hijo en brazos que está bebiendo leche. Por motivos que no voy a revelar, J le arrebata el vaso y se la toma. El chico dice:

- ¡Mami, el presidente se está tomando mi leche!

(carcajadas de toda la platea)

Final contrastante e inesperado, pero sin perder la lógica.

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domingo, 11 de marzo de 2012

Las aventuras de Virginia


A no confundirse, eh. Una cosa es la ciencia ficción y otra la fantasía.
John Carter tiene ambas, en gran cantidad y muy bien combinadas. Esta película tiene un trabajo enorme de creación de personajes, criaturas, objetos, situaciones e historias. Y todo eso plasmado de manera impecable en el guión y la escenografía (incluyendo como siempre digo, la fotografía y el diseño digital de lo que no existe y hay que hacer que parezca que es real).

La primera situación fantasiosa es la base del argumento: un capitán un poco rebelde del ejército confederado de EEUU (allá por los años mil ochocientos y tantos), llamado John Carter, termina en el planeta Marte. Y no cuento más de la historia por respeto al público que no la vio aún.

Déjenme contarles, sin embargo, que la película les va a encantar a los amantes de este género. Está muy bien hecha, tiene acción y aventura de principio a fin, no tiene un solo segundo aburrido. Altamente recomendable para público de cualquier edad.
También tiene buena música, aunque no llegue a sobresalir.

Y definitivamente tiene humor, o al menos situaciones bastante graciosas.
Por ejemplo, un "perro marciano" con seis patas, mezcla de sapo y correcaminos. Muy feo, pero adorable.
O la extraordinaria "Virginia"... que en una escena casi idéntica a un circo romano, estando en la arena como la víctima del día de las fieras marcianas deba aguantarse que toda la tribuna le grite en la cara: "¡Virginia! ¡Virginia!", cuando en realidad se llama ¡John Carter!... (la escena es dramática, pero el cine entero larga la carcajada).

Y no es para menos. Es como si al Kun Agüero, mientras corre en la cancha le gritaran ¡Ethelvina! ¡Ethelvina!... un bochorno.

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sábado, 5 de noviembre de 2011

Fantasma huevón

¡Qué hijos de p…!
Trucar una foto de un ovni para salir en TV o “encontrar” la cara de Kretina en una feta de salchichón primavera se puede llegar a perdonar…
Pero esto es demasiado…
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¡Andáaaaa…!
Fuente: www.minutouno.com.ar
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domingo, 28 de febrero de 2010

El indescriptible largometraje del Dr. Parnassus


A ver... ¿cómo lo explico? No es fácil...
Bueno, hagamos como si fuera un receta. Estos serían los ingredientes principales:

- 10 pinturas de Dalí, las más extravagantes e incongruentes que tengan a mano,
- 10 cuentos fantásticos. No puede faltar Alicia en el país de las maravillas que sería uno de los sabores con más presencia. Puede haber alguno de ciencia ficción, como para hacer cocina fusión con sabores un poco más "jugados",
- 5 ó 6 programas de Chiche Gelblum, preferentemente de temáticas tales como marcianos, hipnosis, viajes en el tiempo, poder afrodisíaco de alimentos, reconstrucción de crímenes o accidentes, etc. No serían la temática principal de la película pero harían las veces de "resaltadores de sabor",
- 10 sueños y/o pesadillas que hayan tenido, con el mayor lujo de detalles que recuerden,
- Todas las imágenes de las películas de Tim Burton que sean capaces de recodar,
- La eterna lucha entre el Bien y el Mal (sólo con esto tenemos el libreto, no hay más guión que esto en toda la película),
- Una excelente partitura musical,
- Unos excelentes artistas de los efectos especiales, escenografía, diseño de imágen, etc.

Ahora pongamos todo dentro de una licuadora enorme. Procesemos por el tiempo necesario como para asegurarnos de que no queden grandes "trozos" que no hayan logrado fusionarse.
Tomemos el recipiente de la licuadora y con todas nuestras fuerzas arrojemos el "licuado" contra una enorme pantalla blanca de proyección.

Ya está, miren lo que quedó y tendrán la película que acabo de ver: indescriptible, una fantasía tan grande y exacerbada que da asco, un sueño sin explicación, imágenes delirantes, etc., etc.
La historia es muy sencilla y no se merece tanto esfuerzo de creatividad. La imagen supera por mucho al guión y desmerece el resultado final. Tanto despilfarro de arte debería acompañar a una historia mucho más contundente.

Hay muchas cosas buenas: la música, la técnica, la ambientación, la fotografía, los actores...
Es la última película que filmó Heath Ledger antes de morir y que desgraciadamente tampoco pudo terminar de actuar. El director Terry Gilliam tuvo que adaptar el film para terminar la historia. El resultado, aunque no sé cuánto se aleja del original, es bueno. Hay varias escenas que en ausencia de Ledger fueron actuadas por Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell (sí, tres actores más haciendo el mismo papel). Y no voy a contarles por qué, pero las actuaciones de ellos no reemplazan sino que complementan la de Ledger.

Fui en busca de fantasía y ¡seguro que la encontré!
Sugiero que no paguen para ver algo que pueden "vivir" gratis si se acuestan a dormir. A no ser que les pase como a mí, que no me acuerdo siquiera de haber soñado.

En fin... como película, es un excelente "sueño".
No la recomiendo.

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domingo, 24 de enero de 2010

Avatar (3D)


Deslumbrante.
Asombrosa.
Emocionante.
Sensacional.
Una obra maestra del diseño gráfico.
Una joya del cine en tres dimensiones.

Es el primer largometraje que veo en 3D, y quedé impactado ¡desde el comienzo!. No, ¡desde antes del comienzo!, ya desde la presentación… El placer auditivo de escuchar la fanfarria de presentación de la 20th Century-Fox se completa aquí con verla en tres dimensiones. ¡Im-per-di-ble!

La película despliega adrenalina desde el primer minuto, pone “toda la carne en el asador” desde el inicio y no  permite acostumbrarse de a poco. Hay que hacerlo desde la primera escena.

La historia principal es sencilla. En esto no hay nada muy creativo. La historia secundaria, la del porqué o para qué y la del cómo del “avatar” es original, al menos para mí.
La verdad es que en una película como esta, la historia suele quedar en un segundo plano. Si la quieren para filosofar, tienen poco material. Si en cambio se dejan envolver por la tecnología 3D quedarán atrapados en un mundo de fantasía, mucha, mucha, mucha, mucha, muchísima, más que muchísima fantasía, pero de una coherencia tan abrumadora que en algún momento les surgirá la pregunta de si alguien puede dudar que algo así exista en algún lugar.

La magia de la tecnología del cine se ha apoderado en esta película de una obra de arte de la creación gráfica: plantas, animales, seres extraterrestres y todo un mundo que vive –o trata de vivir- en armonía con todas sus partes. Los artistas que han ideado, creado y dibujado ese mundo sin duda se merecen un Oscar, así como los que lo han plasmado en el asombroso producto final.

Hay por supuesto historias y escenas más sentimentales que tecnológicas o fantasiosas. Y también está el mensaje que la película quiere transmitir. Es muy claro, tanto como la postura que tienen los personajes que están del lado de los “malos”. En la vida real, por supuesto, uno no puede estar en ambos bandos. Tiene que elegir. Yo me quedo con los “malos”, no porque esté de acuerdo en todo con ellos, sino porque sería incapaz de vivir en un mundo rodeado de toda clase de bichos y en donde si me viera “obligado” a matar a alguno, luego le tendría que pedir perdón y desearle la vida eterna. (hago una pausa aquí para poner una pastilla Fuyi porque los mosquitos me están devorando, ¡malditos chupasangres!).

Pero que quede claro… en las dos horas y media que más o menos dura la película… sufrí como María Magdalena por las desgracias que padecían los “buenos”, y me alegré cuando los “malos” perdieron. Porque cuando voy al cine, todo desaparece a mi alrededor y soy uno más de los personajes, que no habla, pero que participa.

A quienes les gusta la ciencia ficción y/o la fantasía no necesito decirles nada más. Al resto, sí. Hagan un esfuerzo mental, vayan a verla y llenen su alma de arte, ecología y esperanza. Y ¿por qué no?… de buen cine.

Bien, creo que ya dije bastante. Prueben ustedes entonces.

Ah… por si alguien le interesa mi opinión… la película me gustó…
Como dijo China Zorrilla… “¡QUÉ DUDA TE CABE!” de que me gustó?????

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lunes, 16 de febrero de 2009

J. R. R. Tolkien

Siempre me ha gustado la ciencia ficción y por eso leí varios libros de ese género de autores tales como Asimov o Clarke, por mencionar los más famosos. La ciencia ficción es -al menos para mí- un género que describe cosas teóricamente posibles, pero de probabilidad incierta en el presente. Si en algún momento se hace realidad, deja de ser ficción. Y eso ha pasado con varias "predicciones" hechas en el campo de la ciencia ficción. La fantasía sin embargo es el género de lo imposible aunque no contrario a la lógica. Y por eso puede existir, de otro modo no tendría sentido. Claro que una cosa es que algo sea lógico y otra es que guste. A mí me gusta. Descubrí la fantasía leyendo a Tolkien. ¡Y qué fantasía! El género de Tolkien es de tanta calidad, tan coherente, tan autosuficiente, tan... tan.. de todo... que es el medio de transporte a otro mundo, por no decir a otra realidad que suena un poco esquizofrénico para ser suave. John Ronald Reuel Tolkien nació el 3 de enero de 1892 en Bloemfontein, Sudáfrica. Murió el 2 de septiembre de 1973 en Bournemouth, Reino Unido. Fue escritor, poeta, filólogo y profesor universitario, conocido por ser el autor de las obras clásicas de la alta fantasía El hobbit y El Señor de los Anillos. De 1925 a 1945, Tolkien fue profesor de anglosajón en Rawlinson y Bosworth en la Universidad de Oxford y, de 1945 a 1959, profesor de lenguaje y literatura inglesa en Merton. Era amigo cercano del también escritor C. S. Lewis y ambos eran miembros de un informal grupo de debate literario conocido como los Inklings. Tolkien fue nombrado Comandante de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II el 28 de marzo de 1972. Tolkien me atrapó con sus novelas por la fantasía y por la obsesiva aplicación de la filología. Inventó varios idiomas para los distintos pueblos que habitaban la Tierra Media del planeta Arda y para ello se basó en sus conocimientos de varios idiomas tales como finlandés, griego, latín, inglés antiguo, nórdico antiguo, etc. Tolkien pensaba que un idioma que tiene "leyendas" para contar no se muere nunca. Claro, esas leyendas no deben ser palabras traducidas a un nuevo idioma, sino palabras nacidas de realidades asociadoas a esos idiomas. Tolkien en sus obras, no sólo creó las historias con sus idiomas asociados, sino que llegó a describir sus orígenes e historia, incluso creó toda la teología necesaria para sostener toda su creación literaria. De hecho, una de sus obras llamadas El Silmarillion es como la Biblia de ese mundo inventado llamado Arda. Hoy en día hay algunos trastornados que hablan o escriben lo que se conoce de los idiomas que él inventó. Acerca del esperanto, otra lengua inventada, Tolkien dijo que estaba muerta al nacer porque nadie tenía leyendas en esperanto que pudieran ser contadas.