domingo, 7 de noviembre de 2010
Lo descubrieron... ¡por fin lo descubrieron!
Ya encontraron el segundo... ahora bajen un poco más y seguro hallan el tercero.
Y entonces, el círculo de la vida se cierra y logramos explicar el funcionamiento de la humanidad... o al menos el de los hombres.
Para saber de qué hablo, sigan este link: Nota en diario Clarín
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domingo, 1 de noviembre de 2009
Estaba vivo y se murió
Estoy en medio de una tormenta cerebral. Desde hace un rato mi cerebro no para de disparar imágenes y pensamientos de las más variadas categorías, preguntas, respuestas, recuerdos, análisis, etc.
Nada organizado, es más, diría que es como un poco espasmódico, por no decir delirante.
Pero hoy prima lo trascendental, lo místico… (juro que no tomo alcohol, ja ja). Bueno, compartan este vómito neuronal…
Cerebro: – “¿Qué significa RIP?”
Yo (que no siempre soy un todo con mi cerebro): - “Ah… esa la sé, pero no me acuerdo bien cómo se escribe…”
Busco en internet y dice: Requiescat in pace, es decir Descanse en paz. Y allí mismo engancho con INRI (esta sí que no me acuerdo como se escribe aunque sé que significa Jesús de Nazaret Rey de los Judíos). Busco en internet y efectivamente, dice: Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum.
Cerebro: –“¡Qué lindo sería estar en Europa otra vez!”
Yo: ¡¡????¡???
Ok, salgamos del cementerio y vayamos a Europa.
Bueno, pero primero entremos a las catacumbas de Roma, así no me alejo tanto de los fiambres…
Cerebro: – “¡Qué sabroso el jamón crudo de Madrid!”
No le hagan caso, síganme a las catacumbas…
Cuando estuve en Roma, visité 2 catacumbas. No recuerdo ahora sus nombres, pero eran dos de las más cercanas al centro de la ciudad.
No se si sabrán lo que son las catacumbas. Son los primeros cementerios cristianos de la antigua Roma. Todas están bajo tierra y fuera de los antiguos muros de la ciudad porque la ley del Imperio Romano prohibía enterrar muertos dentro de ella.
Las catacumbas se extienden por cientos de kilómetros, con infinidad de pasillos y en varios niveles. Hay sectores bastante estructurados con paredes revestidas y pintadas, pero otros son simples túneles que parecen cavados con las manos o herramientas manuales. La primera sensación que uno tiene cuando entra es que está dentro de un hormiguero gigante.
Cerebro: –“¡Pavada de hormiga…!”
Los cristianos sepultaban a sus muertos en los nichos que se ven en la fotografía de arriba, pero también hacían habitáculos o habitaciones más grandes y decoradas.
Muchos santos de los primeros siglos están sepultados en las catacumbas. Yo pasé por el lugar donde estuvo Santa Cecilia, la patrona de la música. Es un nicho como los que ven arriba, así de sencillo.
Cerebro: – “¿La gente vivía allí abajo?”
No, la gente no vivía, pero, aunque algunos dicen que son sólo leyendas, otros afirman que sí se ocultaban durante las persecuciones de los romanos. Por dos motivos, uno porque las catacumbas son verdaderos laberintos y otro porque los romanos no luchaban en “campos santos”, es decir donde había gente sepultada. Al menos eso me dijo el guía que explicaba durante el tour.
Cerebro: –“pescado”
Yo: –“Más pescado serás vos”
Allí también me enteré de otra cosa que hasta entonces no sabía, pese a haber asistido 5 años a una escuela católica.
En las catacumbas hay toda clase de inscripciones, signos, y en los lugares mejores conservados, frescos (pinturas).
Es bastante común ver el dibujo de un pescado arriba de las tumbas. Eso proviene de una costumbre de los primeros cristianos que para evitar ser detectados en la antigua Roma, se identificaban dibujando un pescado en la tierra, por ejemplo, al cruzarse con alguien que suponían también cristiano.
Si la otra persona también lo era, interpretaría inmediatamente lo correcto. No le pediría un kg de merluza, sino que sabría que se trataba de un cristiano.
Resulta ser que en griego, el idioma en el que fue escrito el Nuevo Testamento, la palabra Ichthus, que significa pez, es un acróstico de Jesús Cristo Hijo de Dios Salvador. De esta manera, el dibujo de un pez es un símbolo de identidad cristiana.
Cerebro: –“Cuánto hace que no como cornalitos…”
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miércoles, 13 de mayo de 2009
Lemée si peedus…
Sgeún etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsén ecsritas, la úicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la útlima ltera esétn ecsritas en la psiócion cocrreta.
El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aún pordás lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.
Presnoamelnte, etsa huveaada me preace ¡icrneílbe!
La ptua mrade que lo pairó! Tnatos aoñs de colgeio al pdeo!
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viernes, 1 de mayo de 2009
Cada cuatro minutos, un argentino sufre un ataque cerebral.
Se trata de la primera causa de discapacidad y la tercera de muerte en el mundo. Especialistas enseñan a detectar los primeros síntomas para poder actuar a tiempo y reducir los daños.
Un ataque cerebral aparece en forma súbita y puede afectar el cuerpo y la mente. Estadísticas internacionales aseguran que es la primera causa de discapacidad y la tercera de muerte en el mundo.
En ese sentido, la AAAC (Asociación Argentina de Ataque Cerebral) presentó la regla de las "5C" para identificar las señales de alerta y poder actuar a tiempo para reducir sus daños y secuelas.
Se estima que en la Argentina se presenta un caso cada 4 minutos, y un 30% de los pacientes muere durante el primer mes. Sin embargo, gran parte de la población desconoce los signos previos para concurrir a la consulta médica preventiva.
Las "5C", una manera de actuar a tiempo
La AAAC recomienda tener en cuenta cinco aspectos que se corresponden con claras señales de un ataque cerebral inminente:
- Cuerpo: Sentirlo dormido o paralizado (puede ser la cara o un brazo o pierna), en especial, de un lado.
- Confusión: Problema súbito para hablar o entender.
- Ceguera: Dificultad repentina para ver.
- Caminata: Problemas para caminar, alteración del equilibrio.
- Cabeza: Dolor fuerte, severo, sin causa aparente.
"Ante la señal de aviso, es necesario anotar la hora en que apareció y llamar o concurrir a un servicio de urgencia", explicó Pedro Lylyk, presidente de la Asociación Argentina de Ataque Cerebral. "El objetivo es sumar esfuerzos del sector público y el privado para que cada ciudadano pueda reconocer las '5C', y de esta forma disminuir las consecuencias de un accidente cerebrovascular", agregó.
La regla de las "5C" está en consonancia con los lineamientos internacionales, y se puede encontrar en www.rescatecerebral.org, la página web de la Asociación Argentina de Ataque Cerebral.