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domingo, 14 de abril de 2013

Olvido forzado

"Oblivion" (olvido en inglés) es la última película protagonizada por Tom Cruise, recientemente estrenada.
Ciencia ficción pura, tal como me gusta.

La historia es original y está buena. Transcurre en el año 2077 y -como la mayoría de las películas norteamericanas- en la ciudad de Nueva York, o mejor dicho, en lo queda de ella.
Tiene un final bastante fácil de entender considerando el  desarrollo del argumento, pero que por eso no deja de plantear alguna controversia. Nada para rasgarse las vestiduras, pero te deja pensando un par de minutos antes de levantarte de la butaca (para los que vayan a verla, estoy hablando no de los últimos minutos de la película, sino de la última escena específicamente).

El diseño de arte (objetos, escenografías, estética en general) es soberbio. Minimalista en los interiores, apocalíptico en los exteriores. La fotografía es excelente y la música acompaña muy bien.

Junto a Tom Cruise que está en todas la escenas y a veces más (no puedo seguir hablando de esto por respeto a los que no la vieron) actúa Morgan Freeman en un papel secundario. Otras dos chicas ponen lo suyo, aunque -parafraseando a Mercedes Sosa cuando hablaba de Soledad Pastorutti- "son buenas pero aún les falta".

En síntesis, Oblivion es una excelente película de ciencia ficción. Me gustó mucho y la recomiendo.


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sábado, 21 de julio de 2012

Gallineitor

Animación de muy buena calidad.
Historia entretenida y divertida.
Como suelo aconsejar, no se levanten en los títulos finales que hay sorpresas hasta el último segundo.


Robocoq

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sábado, 16 de junio de 2012

El origen del mal

- “My God, we were so wrong…” (“Mi Dios, estábamos tan equivocados…”).

Elizabeth Shaw, el personaje protagonista de esta historia y una de las que inicia el viaje que se relata en ella, pronuncia esas palabras casi al final de la película cuando ya es tarde para arreglar casi todo lo que generó.

Y vaya que armó lío esta chica. Lo que comenzó allá por el año 2069 como la búsqueda del origen de la humanidad, termina siendo una aventura para salvar el futuro de la Tierra.

No se preocupen, no les estoy contando todo el argumento, ni tampoco más que lo que reza la publicidad de la misma.

Prometheus es una película de ciencia ficción del más alto nivel. La historia es asombrosa y está contada magistralmente. Tiene la dosis justa de “mostros” alienígenas como para no defraudar a los seguidores de Aliens, pero bien dosificada… de modo que tampoco defrauda a quien va a buscar algo más que ver gente corriendo adelante de un bicho muy muy malo y muy pero muy enojado.

Como suelo decir, a esta altura de la cinematografía, uno puede abstraerse de lo que realmente está viendo y simplemente mirar lo que le están mostrando… es decir, en una buena película ya no es posible discernir qué es un efecto especial de lo que no lo es. ¿Habrá algo más que un cineasta quiera que justamente eso?

Sumado a la excelencia en efectos especiales, esta película tiene una fotografía (y/o diseño de escenas) asombrosa, impecable. Y eso ya es suficiente para disfrutarla.

Lo que se anuncia como una “precuela” de Aliens es prácticamente una historia independiente. Sólo en las últimas escenas se deja ver una relación más estrecha, de modo que queda el camino allanado para posibles “secuelas” de esta “precuela” ¡Y sí, de algo tiene que vivir esta pobre gente!

Bien, para no hacer esto más extenso… Prometheus es una película excelente, altamente recomendable (ni hablar para los que les gusta la ciencia ficción). No se la pierdan.

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sábado, 26 de mayo de 2012

Otra de negros

Según dicen “no hay dos sin tres”. Y MIB (Men in Black) no es la excepción, así que esta semana se estrenó la tercera parte de esta saga.

Es entretenida y está colmada de efectos especiales.

Es muy divertida… el guión está hecho con humor y decenas de gags. La disfruté y me reí mucho.

A modo de ejemplo:

El agente J (Will Smith) toca a la puerta de un departamento. Atiende una mujer con su hijo en brazos que está bebiendo leche. Por motivos que no voy a revelar, J le arrebata el vaso y se la toma. El chico dice:

- ¡Mami, el presidente se está tomando mi leche!

(carcajadas de toda la platea)

Final contrastante e inesperado, pero sin perder la lógica.

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domingo, 11 de marzo de 2012

Las aventuras de Virginia


A no confundirse, eh. Una cosa es la ciencia ficción y otra la fantasía.
John Carter tiene ambas, en gran cantidad y muy bien combinadas. Esta película tiene un trabajo enorme de creación de personajes, criaturas, objetos, situaciones e historias. Y todo eso plasmado de manera impecable en el guión y la escenografía (incluyendo como siempre digo, la fotografía y el diseño digital de lo que no existe y hay que hacer que parezca que es real).

La primera situación fantasiosa es la base del argumento: un capitán un poco rebelde del ejército confederado de EEUU (allá por los años mil ochocientos y tantos), llamado John Carter, termina en el planeta Marte. Y no cuento más de la historia por respeto al público que no la vio aún.

Déjenme contarles, sin embargo, que la película les va a encantar a los amantes de este género. Está muy bien hecha, tiene acción y aventura de principio a fin, no tiene un solo segundo aburrido. Altamente recomendable para público de cualquier edad.
También tiene buena música, aunque no llegue a sobresalir.

Y definitivamente tiene humor, o al menos situaciones bastante graciosas.
Por ejemplo, un "perro marciano" con seis patas, mezcla de sapo y correcaminos. Muy feo, pero adorable.
O la extraordinaria "Virginia"... que en una escena casi idéntica a un circo romano, estando en la arena como la víctima del día de las fieras marcianas deba aguantarse que toda la tribuna le grite en la cara: "¡Virginia! ¡Virginia!", cuando en realidad se llama ¡John Carter!... (la escena es dramática, pero el cine entero larga la carcajada).

Y no es para menos. Es como si al Kun Agüero, mientras corre en la cancha le gritaran ¡Ethelvina! ¡Ethelvina!... un bochorno.

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lunes, 8 de agosto de 2011

Super 8

Todo comienza con la filmación de una película amateur de cuatro o cinco adolescentes.
Bueno, para ser más preciso, todo comienza con una muerte, pero eso pasa a un plano secundario a medida que la película avanza. La historia transcurre en Ohio, en 1979.

Básicamente, los chicos se meten en problemas grandes una noche mientras filmaban escenas para su película. Como si fuera poco, se salvan de morir allí mismo sólo porque esto es cine y el film tiene que llegar al final. Porque si fuera por lo que les toca vivir en ese momento, tendrían que haber quedado hechos puré.
Justamente esa es una de las escenas más “hollywoodescas” que se ven. Hay varias otras, un poco menos espectaculares, pero igual de buenas.

Uno encuentra en esta película un poco de todo: drama (muertes), acción, suspenso, terror, ciencia ficción, romance (o intentos de que haya uno) y alguna que otra escena o frase graciosa. Ah… y un extraterrestre muy grande, oscuro y monstruoso que no se deja ver mucho.

El argumento alcanza adecuadamente para hacer un producto entretenido y que la historia “cierre” bien. Si lo que buscan es sólo pasar un buen rato, entonces vayan a verla. A mí me gustó.
Los protagonistas no son muy conocidos aún, pero actúan bien: Kyle Chandler y Elle Fanning (hermana de la muy conocida Dakota Fanning).
Dirigida por J.J. Abrams y producida por Steven Spielberg.

Ah… no se levanten de la butaca cuando comiencen los títulos finales o se van a perder la yapa.

Sitio oficial Super 8.

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sábado, 7 de mayo de 2011

Encuentro con Rama

Fue un apasionante encuentro lleno de misterio... Nadie lo había imaginado antes y nadie se lo esperaba, pero un día sucedió.
Todos quienes conocimos esta historia nos sentimos atrapados por ella desde el primer minuto. No creo que haya excepciones a esta afirmación.
Susana, quedate tranquila... no voy a hablar de vos en esta ocasión... no se trata de ese Rama.

Esta historia sucedió en el siglo XXII.
Después de que un meteorito destruyera varias ciudades de Italia a mediados del siglo XXI, el planeta Tierra comenzó a monitorear sistemáticamente el espacio para identificar a tiempo otras posibles amenazas similares.
Fue entonces que un buen día apareció un meteorito que desde muy lejos del sistema solar se acercaba peligrosamente hacia el interior del mismo. Durante un largo tiempo se lo vigiló con extrema atención hasta que se hizo evidente que no era un meteorito cualquiera: podía modificar su velocidad, rotaba sobre su eje a la increíble velocidad de 4 revoluciones por minuto y por sobre todo tenía un aspecto que no era el usual para un objeto estelar promedio: era P E R F E C T A M E N T E cilíndrico, con 50 km de longitud y 16 km de diámetro y ¡se dirigía hacia nosotros!

Más o menos de esa forma comienza la historia de "Cita con Rama", una de las más famosas novelas de ciencia ficción escrita por Arthur Clarke, publicada en 1972.

El argumento cuenta que de inmediato se dispone de una nave que intercepte el objeto, que a esa altura estaba claro que era un artefacto construido no natural, o dicho de otro modo, era una nave extraterrestre.

Antes de identificarlo como una nave, los astrónomos habían bautizado a ese objeto con el nombre de la deidad hindú Rama, de manera que la nave terrestre se dirigió al encuentro de "Rama".

La novela es absolutamente atrapante porque cada frase que se lee genera varias preguntas. Constantemente se vive la historia en medio de misterios y hechos que nunca terminan de aclararse. Todo lo que pasa dentro de Rama es desconocido, desconcertante, sin explicación aparente... De hecho, la novela termina con muchas preguntas sin respuestas. La más importante quizás sea el origen de Rama y el objetivo, sobre todo porque no sólo pasa de largo y abandona el sistema solar, sino porque pasa junto a la Tierra con una indiferencia casi humillante para nosotros.

La tripulación de la nave terrestre que logra entrar en Rama al inicio de la travesía, se encuentra con un interior totalmente a oscuras y descubre al momento de ingresar que ¡es un cilindro de 50 km de largo pero totalmente vacío!, o casi vacío como poco tiempo después descubren (y es a partir de entonces cuando el autor logra atrapar totalmente al lector).

Cita con Rama tiene otras tres novelas que le siguen, todas ellas escritas en conjunto con Gentry Lee, que aunque tienen un estilo narrativo bastante diferente cierran el ciclo, develando todos los misterios de Rama en el último de ellos (Rama Revelada).
Ninguna de las tres secuelas logró la fama y los premios de Cita con Rama y para quienes las hemos leído el motivo está claro. La primera es sencillamente espectacular.

No puedo contar cómo sigue el argumento porque se perdería todo lo bueno de la sorpresa.

Para ilustrar un poco esta entrada, les dejo un corto inspirado en la novela y que en pocos minutos describe visualmente lo que se lee en la obra. Claro que este video también termina donde yo dejé de contar la historia... los invito a leer la obra completa y disfrutar de una excelente lectura.




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domingo, 8 de agosto de 2010

Cine fractal

No me gusta Leonardo DiCaprio.

Los prejuicios no son buenos consejeros.

Sí… y mi abuela patea calefones, diría alguno de ustedes para completar la conversación… No, no. Nada de eso. No sólo que mi abuela no patea calefones sino que las dos frases anteriores tampoco vinieron “traídas de los pelos”. Ya van a ver que están relacionadas.

Gracias HB.

Esta también está relacionada.

Mi amigo HB me recomendó una película que había visto (el pretérito perfecto está usado a propósito, él sabe por qué… ja, ja). Una que yo había marcado como candidata a verla, pero que debido a que el protagonista es Leonardo DiCaprio, no le presté mucha atención ni le di prioridad. Y eso sólo por tener prejuicios. Igualmente, no hace mucho que se estrenó.

Lo peor es que mis prejuicios acerca de Leonardo no tienen que ver tanto con lo actoral. Para nada. No miro sus películas porque no me gusta la cara que tiene. Y como no me gusta mirarle la cara, trato de no ver sus películas. No pretendan lógica aquí. Los prejuicios no la tienen.
Pero bueno, la recomendación valió más. Y me alegro por eso, porque fui a ver “El origen” y me pareció una película


I – M – P – R – E – S – I – O – N – A – N -  T - E

Es tan asombrosa que no voy a contarles el argumento para no estropearles la sorpresa. Y les recomiendo que no lo lean en otros sitios antes de verla. Así la sorpresa agrega condimento para disfrutarla. El título en español, una traducción no literal del original en inglés (Inception) que sería algo así como “comienzo” no ayuda mucho a imaginar de qué se trata, al menos no funcionó conmigo.

Un fractal es un objeto semigeométrico cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas. El término fue propuesto por el matemático Benoît Mandelbrot en 1975 y deriva del latín fractus, que significa quebrado o fracturado. Muchas estructuras naturales son de tipo fractal. El montaje fotográfico que ven aquí es un ejemplo de fractal, que por supuesto en este caso, no es natural (espero).

El argumento de El Origen es como un fractal, tiene una estructura básica que se repite, se repite, se repite… Lo que no tiene es nada de natural. Y antes de seguir, aclaro: El Origen es ciencia ficción pura, del más alto nivel. Es más, me resultó sumamente original y digno de la imaginación de un genio creativo. Es asombroso.

El guión, es en cambio, levemente repetitivo. Lleva el "argumento fractal" más allá de lo necesario; una vez que se entendió la idea, se podría evitar tanta profundización en lo mismo, al menos según mi opinión. La película dura casi dos horas y media y debo reconocer que después de las dos horas ya me estaba cansando un poco. Unos minutos menos en unas cuantas escenas no le harían daño. El cansancio no tiene que ver con aburrimiento, sino con esfuerzo. No es un argumento sencillo, hay que pensar bastante para seguirlo. Al menos es lo que me sucedió: quiero entender todo a medida que avanzan las escenas y hay que movilizar muchas neuronas para hacer todo a la vez: mirar, escuchar, comprender, asociar ideas que no siempre se conectan directamente, etc. Y eso que no como pochoclo, así que las neuronas de la masticación también las uso para razonar...

Tiene muchas escenas impactantes. Creo que las mejores son la de la ciudad que se dobla sobre sí misma y lo que ocurre cuando dos personajes están tomando un café en una esquina de París. Otra, imperdible: la escena de la pelea en un pasillo de hotel que gira sin control (el que gira es el hotel, y no voy a contarles por qué) es más que espectacular: sublime.

Toda la fotografía y los efectos especiales son de primera calidad, más aún cuando tienen que representar casi en todo momento situaciones fuera de la realidad. Un Oscar por aquí, por favor.

Música bastante descriptiva, pero con tanta acción a veces es difícil disfrutarla. Acompaña la historia con eficacia. Lo que llegué a apreciar me gustó.

En síntesis, El Origen es una película fuera de serie, altamente recomendable, completamente original, llena de acción y efectos especiales. Me gustó mucho y definitivamente la recomiendo.

Lástima que actúe Leo.



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domingo, 24 de enero de 2010

Avatar (3D)


Deslumbrante.
Asombrosa.
Emocionante.
Sensacional.
Una obra maestra del diseño gráfico.
Una joya del cine en tres dimensiones.

Es el primer largometraje que veo en 3D, y quedé impactado ¡desde el comienzo!. No, ¡desde antes del comienzo!, ya desde la presentación… El placer auditivo de escuchar la fanfarria de presentación de la 20th Century-Fox se completa aquí con verla en tres dimensiones. ¡Im-per-di-ble!

La película despliega adrenalina desde el primer minuto, pone “toda la carne en el asador” desde el inicio y no  permite acostumbrarse de a poco. Hay que hacerlo desde la primera escena.

La historia principal es sencilla. En esto no hay nada muy creativo. La historia secundaria, la del porqué o para qué y la del cómo del “avatar” es original, al menos para mí.
La verdad es que en una película como esta, la historia suele quedar en un segundo plano. Si la quieren para filosofar, tienen poco material. Si en cambio se dejan envolver por la tecnología 3D quedarán atrapados en un mundo de fantasía, mucha, mucha, mucha, mucha, muchísima, más que muchísima fantasía, pero de una coherencia tan abrumadora que en algún momento les surgirá la pregunta de si alguien puede dudar que algo así exista en algún lugar.

La magia de la tecnología del cine se ha apoderado en esta película de una obra de arte de la creación gráfica: plantas, animales, seres extraterrestres y todo un mundo que vive –o trata de vivir- en armonía con todas sus partes. Los artistas que han ideado, creado y dibujado ese mundo sin duda se merecen un Oscar, así como los que lo han plasmado en el asombroso producto final.

Hay por supuesto historias y escenas más sentimentales que tecnológicas o fantasiosas. Y también está el mensaje que la película quiere transmitir. Es muy claro, tanto como la postura que tienen los personajes que están del lado de los “malos”. En la vida real, por supuesto, uno no puede estar en ambos bandos. Tiene que elegir. Yo me quedo con los “malos”, no porque esté de acuerdo en todo con ellos, sino porque sería incapaz de vivir en un mundo rodeado de toda clase de bichos y en donde si me viera “obligado” a matar a alguno, luego le tendría que pedir perdón y desearle la vida eterna. (hago una pausa aquí para poner una pastilla Fuyi porque los mosquitos me están devorando, ¡malditos chupasangres!).

Pero que quede claro… en las dos horas y media que más o menos dura la película… sufrí como María Magdalena por las desgracias que padecían los “buenos”, y me alegré cuando los “malos” perdieron. Porque cuando voy al cine, todo desaparece a mi alrededor y soy uno más de los personajes, que no habla, pero que participa.

A quienes les gusta la ciencia ficción y/o la fantasía no necesito decirles nada más. Al resto, sí. Hagan un esfuerzo mental, vayan a verla y llenen su alma de arte, ecología y esperanza. Y ¿por qué no?… de buen cine.

Bien, creo que ya dije bastante. Prueben ustedes entonces.

Ah… por si alguien le interesa mi opinión… la película me gustó…
Como dijo China Zorrilla… “¡QUÉ DUDA TE CABE!” de que me gustó?????

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domingo, 15 de marzo de 2009

Lo que estoy leyendo

"El hombre, salido de la Tierra, se ha dispersado por los planetas de la galaxia. La capital del Imperio es Trántor, centro de todas las intrigas, símbolo de la corrupción imperial. Un pisco-historiador –Hari Seldon- prevé gracias a su ciencia fundada en el estudio matemático de los hechos históricos, el derrumbamiento del Imperio y el retorno a la barbarie por varios milenos. Seldon tiene entonces la idea de crear dos Fundaciones situadas en cada extremo de la galaxia a fin de reducir este período de barbarie a sólo mil años."
Así de fantasioso es el comentario de contratapa del primer libro de la "saga de las Fundaciones", una trilogía al comienzo y finalmente una tetralogía de ciencia ficción, escrita por el genial Isaac Asimov. Y no estoy hablando de cualquier novela. En 1966, en la 24° Convención Mundial de Ciencia Ficción, la Trilogía de las Fundaciones ganó el premio Hugo a la mejor serie de novelas del género. El premio se llama Hugo en honor a Hugo Gernsback, pionero de este tipo de literatura y creador del término ciencia ficción.
La trilogía se compone de: "Fundación", "Fundación e Imperio" y "Segunda Fundación". El cuarto libro se llama "Fundación y Tierra". Leí todo por primera vez allá por 1994 y ahora las estoy leyendo nuevamente. Ya terminé con el primer libro y voy por la mitad del segundo, justo donde está apareciendo uno de los personajes principales y quizá el más importante alrededor del cual está construida toda la historia de la saga.
Personalmente no me parece lo mejor de la ciencia ficción que haya leído, ni tampoco lo mejor de Asimov. Pero entretiene a quienes gustan de este tipo de lectura. Hay hasta cuentos cortos de Asimov que tienen una historia mucho más original y atrapante que esta, pero en fin, tampoco se le puede sacar el mérito de ser la primera serie de novelas en ganar el premio Hugo.
Si quieren mi opinión de algo mucho más atrapante, les puedo recomendar "Cita con Rama", de Arthur Clarke, y tres o cuatro novelas que le siguen que ahora no recuerdo cómo se llaman ni dónde las tengo (no me pidan que me levante a buscarlas, anoche me agarró un calambre en la pierna izquierda tan fuerte que ahora estoy como si me hubiera pasado por encima una tropilla de cachalotes montados en elefantes… ¡qué loco, no! ¿Se imaginan una estampida así?).