jueves, 30 de abril de 2009
Lo que estoy leyendo (IV)
miércoles, 29 de abril de 2009
¿103? ¡Minga!
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martes, 28 de abril de 2009
102. Leyes de Murphy (3)
domingo, 26 de abril de 2009
101. No llores por mí Argentina...
sábado, 25 de abril de 2009
100. Uán hándrid
viernes, 24 de abril de 2009
...and go to the rancho im deines Auto!
jueves, 23 de abril de 2009
Open the tranquera
miércoles, 22 de abril de 2009
Servicios al lector
Me voy a pescar... pero no me pregunten a dónde
En la localidad norteamericana de Webster, en Massachusetts, tienen un lago con un nombre tan largo que directamente se lo cambiaron por el nombre de la ciudad, Lago Webster. Sin embargo, ahora se han dado cuenta de que llevan años escribiendo mal su nombre original, publica el portal OGlobo. Un diario local ha encontrado dos fallos en la escritura oficial del nombre. La letra número 20 debía ser una u en lugar de una o y la número 38 debía ser una h y no una n Chargoggagoggmanchaoggagoggchaubunagungamaugg. El nombre proviene de una tribu india de nombre Nipmuck y se traduce como "Hombres ingleses en la zona de pesca y alrededores" y fue bautizado así en el siglo XIX cuando el hombre blanco comenzó a instalar fábricas en las cercanías del lago. Un mito local decía que el nombre significaba: "Tú pescas en tu lado, yo en el mío y nadie en el medio". Es el nombre propio más largo en los EEUU y el sexto en el mundo y es la palabra que más veces repite la letra g, hasta en 17 ocasiones.
martes, 21 de abril de 2009
Cuidado... pollos sueltos
lunes, 20 de abril de 2009
Feria de Libro
viernes, 17 de abril de 2009
Lambë Eldaron*
miércoles, 15 de abril de 2009
Notable aporte lingüístico de Les Luthiers
domingo, 12 de abril de 2009
Mostrame un huevo y te digo la edad
sábado, 11 de abril de 2009
Alberto Ginastera (1916-1983)
viernes, 10 de abril de 2009
6 horas
¡Qué embole!
Ayer jueves salí de viaje en auto sin saber mucho con qué me iba a encontrar... y a que no saben qué... me encontré con muchos, muuuuchos autos y muchos, muuuchos camiones. ¡Qué lo tiró! ¡Todos esperaron a la misma hora que yo!
Tardé seis horas para hacer unos 350 km. Menos mal que me había hecho la idea de que podía pasarme algo así, entonces no me alteré demasiado y me lo tomé con bastante calma, pero igual llegué un poco cansado... aunque hice dos "escalas técnicas" en el camino para estirar las piernas y esas cosas que uno suele hacer cuando para en las estaciones de servicio de la ruta.
Lo peor es que el domingo tendré que regresar temprano si no me quiero encontrar con la misma tortura...

